Llegó a nuestros cines la tercera entrega de Men
In Black, un film basado en un famoso mito urbano de los Estados Unidos
donde una organización más grande que la CIA y el FBI controla toda
actividad extraterrestre que hace contacto con la tierra.
Creo que todos estamos de acuerdo en que el humor de Will Smith y la cara de piedra de Tommy Lee Jones siempre se roban la película, pero ahora encontré un personaje secundario que llamo bastante mi atención: Josh Brolin, que representa al agente K 40 años más joven, y es de bastante importancia en la película, pero a parte de eso, nos muestra un agente K más humano, gracioso pero con el mismo carácter de siempre que termina agradando bastante al público.
Lo mejor de esta película es el desenlace de la trama, ya que lograron algo que no pudieron en las entregas anteriores, sorprender al público. Siempre nos esperamos el enfrentamiento final en alguna locación llamativa donde los héroes salen victoriosos, y creo que es ese factor el que los escritores aprovecharon esta vez para meter un final inesperado, bastante sentimental, que le dé sentido a todo y toque el corazón del espectador.

El cierre de la trilogía (yo espero que lo sea) está dirigido por Barry Sonnenfeld, conocido por Get Shorty (1995), Men In Black I (1997) y Men In Black II (2002); y protagonizado por Will Smith y Tommy Lee Jones, dos actores que hacen de ésta película lo que es.
Creo que todos estamos de acuerdo en que el humor de Will Smith y la cara de piedra de Tommy Lee Jones siempre se roban la película, pero ahora encontré un personaje secundario que llamo bastante mi atención: Josh Brolin, que representa al agente K 40 años más joven, y es de bastante importancia en la película, pero a parte de eso, nos muestra un agente K más humano, gracioso pero con el mismo carácter de siempre que termina agradando bastante al público.
Lo mejor de esta película es el desenlace de la trama, ya que lograron algo que no pudieron en las entregas anteriores, sorprender al público. Siempre nos esperamos el enfrentamiento final en alguna locación llamativa donde los héroes salen victoriosos, y creo que es ese factor el que los escritores aprovecharon esta vez para meter un final inesperado, bastante sentimental, que le dé sentido a todo y toque el corazón del espectador.

Llegue a la conclusión que el encanto de todas las películas de Men In Black son todos esos pequeños grandes detalles que cuidan bastante en cada una de las entregas, como la música, el maquillaje, la dirección de arte, los efectos especiales y los diálogos cómicos que se asignan a cada personaje para crear un entretenido balance entre la acción y la diversión.¿Vale la pena ir a verla al cine? Sí, bancate el 3D, bancate que Pitbull cante al final de la película y preparate para 106 minutos de diálogos muy graciosos, make up alienigena increíble y mucha acción que es todo lo que compone a Men In Black III, en lo que espero que sea su última entrega.


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